Tratamiento de Epicondilitis (Codo del Tenista) en Barcelona
Tenolisis mínimamente invasiva ecoguiada: elimina el tejido degenerado del tendón y reactiva la cicatrización natural sin incisiones cutáneas. Ambulatorio, recuperación en 1-2 semanas.
Epicondilitis vs. Epitrocleitis: ¿cuál es la diferencia?
Epicondilitis lateral
Codo del tenista
Dolor en la cara externa del codo. Empeora al extender la muñeca, agarrar objetos o estrechar manos.
Epitrocleitis medial
Codo del golfista
Dolor en la cara interna del codo. Empeora al flexionar la muñeca o con movimientos de pronación.
Ambas son tendinopatías por sobreuso: el tendón sufre una carga repetida superior a su capacidad de regeneración hasta que empieza a degenerarse. Aunque el nombre popular «codo del tenista» evoca el deporte, la epicondilitis afecta tanto o más a persona con trabajos sedentarios (informáticos, diseñadores, administrativos) como a mecánicos, cocineros, pintores o músicos. Para abordar estas lesiones de forma eficaz, el codo de tenista tratamiento sin cirugía representa una solución avanzada. Sin el tratamiento adecuado, el problema puede prolongarse durante meses o años: el tendón entra en un estado de degeneración crónica que el reposo y los antiinflamatorios por sí solos no son capaces de revertir.
Síntomas
- Dolor en la cara externa (epicondilitis) o interna (epitrocleitis) del codo
- Dolor al agarrar objetos, abrir puertas o usar el ratón del ordenador
- Debilidad de agarre que empeora al avanzar el día
- Dolor que irradia hacia el antebrazo
- Sensibilidad al tacto en el epicóndilo o epitróclea
La técnica: tenolisis mínimamente invasiva ecoguiada
La clave para entender por qué la epicondilitis crónica no cura sola está en la diferencia entre inflamación y degeneración. En los primeros meses, la epicondilitis es una inflamación activa que puede responder al reposo y los antiinflamatorios. Pero cuando supera los 3-6 meses sin resolverse, el tendón ya no está inflamado: está degenerado. Las fibras de colágeno han perdido su arquitectura normal y se han reemplazado por tejido fibrovascular desordenado, sin capacidad de regenerarse por sí solo. Es por esto que el reposo, los antiinflamatorios y, en muchos casos, las ondas de choque no consiguen curar la epicondilitis crónica: ninguno de ellos actúa directamente sobre la degeneración tendinosa. La tenolisis mínimamente invasiva ecoguiada sí lo hace. Bajo visión ecográfica directa, la aguja actúa específicamente sobre el tejido degenerado del tendón epicondíleo, provocando microroturas controladas que desencadenan una respuesta inflamatoria aguda y reclutan factores de crecimiento que reinician el proceso de curación. Las fibras sanas adyacentes no se tocan. El resultado es la reactivación de la cicatrización natural en un tendón que había dejado de curar.
Diagnóstico ecográfico
La ecografía confirma la tendinopatía y localiza exactamente el tejido degenerado a tratar.
Tenolisis ecoguiada
Bajo anestesia local, la aguja actúa sobre el tejido degenerado bajo visión ecográfica directa, sin dañar estructuras sanas.
Recuperación activa
Recuperación en días. Se pauta ejercicio excéntrico y fisioterapia para consolidar el resultado.
Preguntas frecuentes
Llama al 623 35 72 74 / 655 518 617 o escríbenos. La Dra. Amet valorará tu caso y te explicará si eres candidato/a a la técnica ecoguiada.